![]() |
Sendero 11 . Erjos - Las Portelas (Monte
del Agua y Pasos) Se accede desde la
Casa Forestal situada en la carretera TF-820 en el Barrio de Erjos con una
duración aproximada de 2 horas 30 minutos. El desnivel es de 200 m y 400 m
(ascenso y descenso). y un recorrido de casi 11 Km. Dificultad: Perdida de camino. Riesgo de caída peligrosa. |
ITINERARIO
La
Casa Forestal situada en la misma carretera TF-82O, y una vez sobrepasado el
barrio de Erjos, marca el inicio de este excepcional itinerario que se adentrará
en lo más profundo del bosque. Tras bajar por la pista que arranca frente a
nosotros, discurriremos por la misma, cruzando un par de minutos más tarde el
cauce del Barranco de la Risa, en esta curva, un estrecho sendero sube hacia
Los Dornajos; seguidamente, pasaremos junto a un pequeño bosque de eucaliptos y un
pinar desarrollado sobre la pendiente ladera, y en cuyo sotobosque abunda la
jara o amagante; se trata de una preciosa flor de color rosa y con aspecto de
papel parcialmente arrugado. Sobre los 10' , obtendremos una imagen de la
población de Erjos, así como de la silueta del Teide (si la persistente niebla
no lo impide).
Superada
la cabecera del Barranco de Cuevas Negras, recibimos la bienvenida al lugar por
parte del cartel indicador de entrada al Espacio natural; la vegetación ha
aumentado en frondosidad y la espesura del monte nos envolverá repentinamente
rondando los 15'. Durante la próxima 30' discurriremos
apaciblemente bajo este manto verde, disfrutando de la tranquilidad que él nos
proporciona; la misma, sólo se ve alterada de vez en cuando por algún todo
terreno o por las típicas motos de cuatro ruedas que contaminan acústicamente
el ambiente de este espacio no tan bien protegido.
La
aparente monotonía del recorrido resulta ficticia si tenemos en cuenta la
cantidad de variadas especies vegetales que encontramos y que merecen toda
nuestra atención; crestas de gallo, malfuradas, coles de risco y reinas de
monte van apareciendo a orillas de la senda como si de una exposición floral se
tratase, revoloteando entre ellas un surtido de mariposas de atractivos colores;
las aves, por su parte, serán fácilmente visibles si nos paramos durante un
rato sin hacer ruido: el petirrojo y el pinzón vulgar (foto), saltan
inquietamente de rama en rama, mientras deberemos de tener más paciencia para
poder captar a las huidizas palomas de la laurisilva o al poderoso gavilán;
este bosque es, de hecho, uno de los mejores puntos para observación de aves de
toda la isla.
Antes
de cumplirse la hora de camino, llegamos al punto conocido como Madre del
Agua,
una espaciosa zona de cerrados y altos árboles ubicados en una curva y en la
desembocadura del Barranco del Agua; el húmedo lugar, contaba con un grifo de
agua del que en la actualidad sólo queda el caño; buen sitio para hacer una
pausa en nuestro caminar. Circulando de nuevo y siempre en relativo llano,
ignoraremos un desvío que, con barrera de madera, baja a nuestra derecha.
Algunos minutos después, la pista adopta un aspecto más seco y pedregoso; el
bosque se ha abierto y recibimos el sol en pleno rostro. A la hora y cuarto, un
cruce señalizado junto a una roca nos muestra un sendero que baja hacia Los
Silos, a través de La Piedra del Cochino y el Barranco de Las
Moradas.
Siguiendo
por la pista, encontramos a la izquierda en tan sólo unos metros el Pico de los
Villanos, un roque de forma piramidal y de aspecto quebradizamente prismático.
Comienza a partir de aquí, una suave pero
Tras
desechar sendas bifurcaciones a la derecha, con destino a Las Moradas y a
La Calabacera, entraremos en un área degradada; la laurisilva da paso aquí a
manchones de pinos y eucaliptos, observándose también arbustos de pequeño
porte, zarzas y cardos.

Se parte de los 650 m de altitud. Los saltos son de 25 m.