Estás
consultando PEIRONES Bienvenido a esta página sobre... |
| Los peirones
en Aragón: |
B A
Ñ Ó N
Pueblo de la provincia de Teruel, perteneciente a la comarca de Jiloca.
Peirones
En esta
localidad existieron al menos diez peirones hasta época reciente, cuyo recuerdo
aún perdura entre los mayores del lugar. En la actualidad, y tras la ejecución de un proyecto de Estudio
y Rehabilitación por parte de la Asociación Cultural “Vanyon”, en
colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, el pueblo cuenta con “huellas”
de nueve ejemplares.
Se dice huellas porque en muchos
casos no se conservan los originales; algunos de ellos fueron restaurados y transformados con
el paso del tiempo, a otros se les cambió su ubicación original, desapareciendo por
completo y finalmente, otros fueron adosados a muros y fachadas, siendo
convertidos en hornacinas o
construidos de nueva planta donde antes no había peirón.
Los primeros se encontraban en un
estado avanzado de deterioro debido al paso del tiempo y al abandono progresivo.
A veces peligraba su estructura o bien se habían perdido algunos de
sus elementos (San Pedro Mártir y San Juan). En otros casos habían
desaparecido por completo, algunos en tiempos pasados (San Antonio, que
tenía dos peirones próximos en un mismo espacio entorno a la balsa del mismo
nombre) y otros más recientemente (Las Almas, en 2001 a causa de un
camión que lo derribó).
De los segundos, los desaparecidos, quedan
elementos o pilares exentos, que se han transformado en peirones adosados a
fachadas (San Valero y San Joaquín, éste último recuperado por la
familia propietaria de la casa en la que se ubicó), o en hornacinas (Santa
Rita, en una fachada particular y Santa Ana en la del Cuartico de
Nuestro Señor o Ermita del Santo Cristo). Otra transformación que tuvo lugar en
los años 80-90 fue la del peirón de la Virgen del Pilar, un magnífico
ejemplar que fue demolido y vuelto a construir en ladrillo cara vista. Un ejemplo
lamentable de lo que nunca debe hacerse.
El estudio realizado por Pilar Edo, presenta los peirones de Bañón “ordenando” en cierto
modo el espacio en torno al núcleo habitado. Cinco peirones en el casco
urbano de la localidad (ciñendo y protegiendo el área habitada) y cuatro en el
exterior, en cada uno de los puntos cardinales, creando un
segundo “espacio de protección”, tal como se indica en el citado
estudio.
Así es como se encuentran en la actualidad:
Peirón de la
VIRGEN DEL PILAR. Este
peirón urbano, se halla ubicado en el cruce de la Calle de la Iglesia y el Callejón del
Sastre, muy próximo a la iglesia parroquial de San Juan Bautista y al antiguo
cementerio (hoy desaparecido) adosado al muro Este de la misma. En una
“replaceta” con una excepcional ubicación en el casco urbano de Bañón propiciaba la reunión del vecindario y de los chavales en sus juegos en torno al peirón.
Desapareció el original, un hermoso pilar de
yeso y piedras, al ser derribado en 1989 para construir otro de nueva planta con
ladrillo cara vista.
Presenta 4 capillas con sendas imágenes de
santos y vírgenes (San Vicente Ferrer, San Joaquín, la Inmaculada Concepción y
la propia Virgen del Pilar) y una preciosa cruz de remate abotonada en hierro
con un gallo en su extremo superior.
Es un peirón relacionado con una curiosa e
interesante tradición, llevada a cabo en relación con la Octava de Corpus,
que consistía en “vistir” o vestir el peirón. Se
trataba de atar una soga, lo más alto posible del fuste del peirón a la que se
ataban unas sábanas blancas que se colocaban a modo de saya. En la parte baja
del peirón, en las gradas o en la basa, se colocaban un par de velas y unas
macetas para decorar. Se salía en procesión desde la próxima iglesia, el cura
con la Custodia Sagrada, hasta el peirón, allí se rezaba un rosario o una
estación, se bendecía y se daba la vuelta al peirón.
Esta costumbre de Bañón tal vez tenga relación
con una de las tradiciones eucarísticas aragonesas que sobre el Santísimo
Sacramento se han conservado hasta nuestros días, probablemente las que se
desarrollaron en el siglo XVI, relacionadas con la renovación de las devociones
producida por la creación de la cofradía Hermandad del Santísimo Sacramento, en
1508, por bula del papa Julio II (A. BELTRÄN, 1989).
En este lugar también se realizaban las hogueras
en otro tiempo.

Peirón
de SAN VALERO.
En su origen, que era un peirón exento ubicado en
las proximidades del cruce de la Calle de San Valero con la de La Iglesia, hoy
en día se encuentra adosado a la fachada de una casa particular. El actual es de cemento y ladrillo y presenta
una hornacina que aloja la imagen del santo. En el banco que había en la base del peirón y
adosado a la fachada de la casa, se sentaban los vecinos porque
“había una fresca muy buena pa´ charrar con los del barrio”.
Antes de la despoblación, San Valero era la fiesta
grande de Bañón, y duraba hasta 5 días. A su vez, coincide con el lugar aproximado de la
realización de las hogueras.
Peirón
de SAN JOAQUÍN.
Se trata de otro peirón urbano,
ubicado en el cruce de la Carrera Baja con la
Calle San Joaquín. Desapareció hace unas décadas y fue
erigido de nueva planta en el 2003 adosado a la fachada de la casa de la familia
Sancho Simón, quién sufragó los gastos de dicha obra.
El original era de piedra y yeso y
estaba entre dos cerradas, en una de las paredes de piedra que las separaba.
Como se puede apreciar en la fotografía, el
actual es de ladrillo y cemento y presenta una hornacina con una imagen del
santo que es la del peirón original, recogida por una vecina del barrio
cuando aquél se derribó.
Junto a él se hacían las hogueras de Santa
Bárbara (4 de diciembre), Santa Lucía (13 de diciembre) y San Antón (17 de
enero) y también en la zona donde se ubica, era lugar de concentración para juegos infantiles.

Peirón
de SANTA ANA. Está
ubicado en el cruce de la Calle de la Fuente o
carretera, con la Carrera Alta o “Carrera del tío García “.
Este peirón desapareció a raíz del traslado de la
Ermita del Santo Cristo a su ubicación actual. En el mismo lugar coincidente con
el inicial, se colocó en una fachada, sobre la puerta de un edificio, una hornacina
con la advocación que tenía originalmente. En dicha hornacina aparece una bonita talla en
alabastro de la santa junto con otra de San Joaquín más moderna. El edificio actual presenta una espléndida cruz
de remate que pudiera ser la original del peirón.
Para las hogueras, en Santa Bárbara, Santa Lucía
y San Antón, en el barrio de la fuente, se encendían cerca del cuartico.

Peirón
de SANTA RITA.
Estaba ubicado en el cruce de la Calle la Fuente con la
Carrera Baja.
Desaparecido el peirón original, se ha conservado una
hornacina o capilla insertada en la fachada de la casa de la familia Garcés
Gambaro. Contiene restos de al menos tres tallas, una de
ellas de alabastro y muy deteriorada, pero conserva su belleza
original. Las otras dos parecen más modernas, colocadas por la familia citada.

Peirón
de SAN JUAN. Es el que representa la fotografía de la parte superior de esta
página y en esta otra toma se puede apreciar el pueblo de Bañón al fondo.
Se localiza en el cruce del actual Camino a Calamocha con el viejo Camino a
Cutanda, también denominado en un tramo “Senda de la Corrida”.
El originario presentaba el cuerpo inferior a base de mampostería de piedra y
yeso y los dos superiores de ladrillo árabe y yeso. Todo ello con un acabado
revocado en yeso, parcialmente perdido. La reforma lo revocó de yeso,
modificando en parte sus proporciones. Antes de la reforma no conservaba imagen
del santo y tras aquélla, fue dotado con una imagen nueva y una reja protectora.
Hasta él se acudía en procesión para las rogativas el día de San Marcos (25 de
abril), saliendo desde la iglesia, bajando por las eras de debajo del cerro y
subiendo por el camino de Cutanda hasta el cerro de la Iglesia de nuevo.
De forma secundaria, tiene una relación con la “Corrida de San
Pedro Mártir” o la conocida en otros lugares como “Corrida de Pollos”, que se
realizaba el día de las fiestas grandes de Bañón, el 29 de abril,
coincidiendo con la citada onomástica del santo. Se trata de una costumbre o
tradición muy popular y frecuente en muchos de los pueblos de Aragón, que al
parecer tiene orígenes medievales, en las ferias o mercados de los pueblos más
grandes.
En la actualidad es un lugar de destino para muchos paseantes que, desde el pueblo
por el camino de Cutanda, bajan hasta el pozo, el peirón, o se acercan al
cercano cementerio.

Este es el estado en que se encontraba antes de la reforma.
Peirón
de SAN ANTONIO.
En origen eran dos peirones, localizados en la parte alta de la actual balsa del
mismo nombre, cercanos el uno del otro y, a su vez, próximos a la pared. Este
era el de
la "paidera/corral" que en otro tiempo fuera de Francisco Corbatón. Todavía se
observa en el suelo la marca de los restos de uno de ellos, una serie de piedras
colocadas de forma irregular, con planta cuadrangular.
Es una zona en la que se cruzan el camino a Cosa con el camino de la Pedriza y
la senda de “La Juan del Huerto”, en un entorno privilegiado con unas vistas
maravillosas y una balsa con el elemento agua reforzando el poder protector y
mágico del peirón.
Parece que ambos peirones serían de piedra y yeso, revocados ligeramente con
este último material. El erigido de nueva planta en 2005 es de ladrillo macizo,
tomando como modelo el original de San Pedro Mártir. Ambos fueron realizados por particulares en agradecimiento al santo por una
gracia concedida a la hora de salvar una caballería o ganado enfermo.
La imagen del santo fue guardada por una de las familias que realizó uno de
ellos, cuando cayó el monumento. Posteriormente desapareció por lo que se ha
procedido a reponerlo con una nueva imagen del santo protector de los animales.
Una canta conservaba en el pueblo dice:
San Antonio bendito,
ramo de flores,
a las descoloridas dales colores
y a las desamoridas dales amores.
Hay una leyenda que cuenta cómo unas mujeres que volvían de Alpeñés en la noche, por el camino de Cosa, se sintieron perseguidas por algo. Llenas de miedo empezaron a correr camino abajo; al volver la vista, se dieron cuenta de que eran lobos. Llegaron exhaustas a la altura del peirón de San Antonio y al volverse comprobaron que los lobos se detenían allí. Protegidas por la imagen del santo, volvieron tranquilas a sus casas. Al día siguiente un hombre de la casa fue al lugar y vio las huellas del lobo en el barro de la balsa.

Peirón
de SAN PEDRO MÁRTIR.
Se halla situado en el cruce del Camino de Rubielos de la Cérida y el camino de
las eras de la Loma de la Fuente.
El original tenía una gran basa, probablemente de mampostería de yeso y piedras,
reforzada con cemento en una de sus reformas y cuerpo de ladrillo árabe y yeso,
con un acabado revocado en yeso. Tras la reforma ha sido revocado con yeso
completamente, colocándose una reja de hierro que había perdido, para proteger la
bonita talla de alabastro del santo dominico asesinado por los maniqueos.
En otro tiempo para San Pedro Mártir se celebraban las segundas fiestas grandes
del pueblo, después de San Valero, con tres días de duración. Parece ser que fue
perdiéndose la tradición quizá porque es una época, 29 de abril, en la que el
duro trabajo en el campo dejaba poco tiempo para el ocio y la diversión.
Hasta este peirón se llegaba haciendo rogativas el lunes, martes o miércoles
antes de la Ascensión. Y también para Santa Quiteria, el 22 de mayo, con motivo
de la romería a la ermita de San Lorenzo, la procesión llegaba desde el pueblo
hasta este punto, donde se deshacía. No obstante, la gente continuaba charlando animadamente, sin mantener el orden de la
procesión.
A imagen de este peirón se ha realizado el de San Antonio, siendo uno de los más
altos del pueblo y de los que más se ve desde cualquier punto de la
localidad.

El mismo peirón en su estado original
Peirón
de las ALMAS. Se localiza en un lugar central de la
bifurcación o cruce de los antiguos Caminos de Fuentes Claras y Calamocha, hoy
llamado de la Cava.
Desaparecido el original en 2001 derribado por
un camión, se erigió de nueva planta en 2005 por parte del Ayuntamiento de
Bañón. En
su nueva ubicación, se situó en una orilla del Camino de Fuentes Claras
a Bañón, junto al ribazo debajo del pajar de Feliciano Zorraquino.
El original era de mampostería de piedra y
yeso, con acabado revocado en yeso. Presentaba en la zona de la base una gran
piedra maciza con perforación central que sobresalía por el lado Sur del pilar
(incorporada en la basa del nuevo peirón). Se desconoce su año de construcción (como en el
resto de los peirones), pero hay un documento historico del año 1692 en el que
se citan, en un testamento particular, unos campos en los “Cabezuelos de La Cruz
del Coso”. Presenta una placa de cerámica con
representación de las almas y el purgatorio. La original se fragmentó en la caída y fue restaurada y guardada en el Ayuntamiento de la localidad, colocando
en el nuevo pirón una reproducción de la misma. La cruz de remate original, con unas hojas de
trébol, presentaba un estilo semejante a las que encontramos en algunas lápidas
del cementerio de Bañón fechadas en el siglo XIX.
Tiene relación con las rogativas llevadas a cabo el
lunes, martes y miércoles antes de Ascensión, pero no se recuerda con exactitud qué
día de los tres se iba a este peirón. La ruta que se seguía en este caso era la
siguiente: saliendo de la Iglesia se bajaba por el Callejón del Sastre a coger
la Calle de San Juan para luego bajar por el camino de la Cava y volver por el
centro del pueblo.
Existe la tradición o costumbre de que al pasar
las agosteras para llevar la comida a los que estaban en el campo, delante de
este peirón hacían reverencia, la señal de la cruz o simplemente se encomendaban
para que les protegiera en su camino y no se perdieran. Es uno de los peirones a
los que más devoción y “predilección” se les ha tenido. Mucha gente les ha llamado “las Almicas”,
con carácter afectivo y cariñoso, de cercanía.

En su estado original.
Aunque
los textos han sido adaptados al formato de la página,
tanto las
fotografías como los datos han sido remitidos por
Pilar Edo
Para conocer mejor el pueblo
En la obra de Antonio UBIETO ARTETA, Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados, I. (Anubar Ediciones, Zaragoza, 1984), se hace un breve resumen sobre la historia de Bañón, el cual copiamos a continuación.
BAÑÓN (T). H. (hoja del mapa topográfico nacional 1/50.000 del Instituto Geográfico y Catastral):: 491. L. (longitud): 40.50.20; OG. 1.11.25.
Alt. (altitud): 1.141. Ext.(extensión): 5.402.Aldea, hasta 1711. Lugar, desde 1785.
Aldea de la comunidad de las aldeas de Daroca: sesma de Barrachina. Sobrecullida de Daroca (1488-1495). Vereda de Daroca (1646). Corregimiento de Daroca (1711-1833)Ayuntamiento (1834). Partido judicial de Montalbán; se incorpora (1965) al partido judicial de Calamocha.
Oíros núcleos: Casillas, la masada Las Carrasquillas y Pozo Seco. Pardina de La Zarza.
Propiedad de la tierra:
Siempre de realengo, por pertenecer a la Comunidad.
De realengo (1785).
Arciprestazgo de Daroca en 1280 (Rius, Rationes, p. 102). Obispado de Zaragoza. Parroquia dedicada a san Juan Bautista. Ermitas de San Lorenzo, de Santiago y de La Zarza.
Evolución de la población: 51 maravedís (1414); 28 fuegos (1488); 24 fuegos (1495); 17 fuegos (1510); 17 fuegos (1543); 24 fuegos (1609); 78 fuegos (1646); 82 vecinos (1713); 40 vecinos (1717); 41 vecinos (1722); 42 vecinos (1787); 138 vecinos (1797); 72 casas, 75 vecinos y 350 almas (Madoz); 488 habitantes (N 1857); 394 habitantes (N 1970).De la obra de Antonio SERRANO MONTALVO, La población de Aragón según el Fogaje de 1495,Vol. I (Institución Fernando el Católico, Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995), copiamos lo que dice en las páginas 298 y 299 sobre Bañón:
VANYON, 24 fuegos, [Bañón, T (Teruel).], (Noviembre, 9), [Lugar. Comunidad de Daroca]
LJD (lugarteniente jurado): Johan Gorriz. TT (testigos): "qui supra".Et primo la casa de Mingo Alpenyes
Yuste Barçia el Joven, Johan Paricio, Anthon Thomas
Mingo Bellido, Johan Zarroquino, mayor, Johan Gorriz
Johan Lorent, Bartholomeu Marin, Johan Bellido
Pero Ximeno, Anthon de la Foz, Matheu Caro
Pascual Mofort, Domingo Vicent, Johan Canyada
Juste Barraca, mayor, Johan Zorraquin, menor
Johan de Campos, Miguel Ximeno, menor
Mingo Canyada, Miguel Ximeno, mayor Pascual Polo
Mossen Miguel Tirado, regient la vicaria
NOTA.-
Si alguien desea ampliar datos sobre los peirones de Bañón, puede consultar un estudio realizado por Pilar Edo sobre este tema, en dos artículos publicados en las revistas que indicamos a continuación:
- Revista Grama de la Asociación (2006) titulado “Los peirones de Bañón”
- Cuadernos de Etnología del Baile de San Roque del Centro de Estudios del Jiloca (2007), titulado “Algunas tradiciones y costumbres en torno a los peirones de Bañón”
abril de 2008.
Para comentarios y sugerencias
ver dirección de correo en Página principal