La técnica estereoscópica

 

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Los objetivos
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Ya hemos visto como influye el empleo de objetivos con diferente distancia focal en la profundidad de campo de las tomas que realicemos. Ahora nos centraremos en analizar el aspecto final del sujeto en función de la focal del objetivo, y su repercusión en el estereograma resultante.

Las descripciones siguientes se refieren a cámaras que usan negativos de 35 mm. Si usas cámaras de otros formatos o digitales, acercaté a la página de Cámaras no convencionales.

Objetivos gran angulares
Los objetivos de distancias focales cortas, tales como gran angulares u ojos de pez, además de proporcionar grandes profundidades de campo, se caracterizan por abarcar muchas más cosas desde un mismo punto de vista (ver ejemplo) que otros objetivos.

Puede incluir motivos muy próximos a la cámara con otros muy lejanos, esto suele traducirse en una gran sensación de profundidad.

Producen una importante distorsión de las formas y tamaños con pequeñas variaciones en la distancia a que se encuentran los distintos elementos de la toma.

La realización de pares estereoscópicos con este tipo de objetivos presenta dos inconvenientes fundamentales.

Por una parte, si se incluyen objetos próximos a la cámara, ligeras variaciones en la posición de encuadre de los mismos puede producir que sus imágenes sean de tamaño demasiado diferente como para que el sistema visual sea capaz de fusionarlas, con lo que no será posible su observación tridimensional.

Por otro lado, las distorsiones de los elementos cercanos a los márgenes de las fotografías del par pueden desvirtuar de forma sustancial el volumen real de la escena a reproducir.

De todas formas, este último efecto (que no solo se da en los márgenes, sino que se da en toda la fotografía, solo que con menor intensidad) puede emplearse deliberadamente con fines creativos, si bien no siempre es fácil prever los resultados. En general, hay que tener presente que las distorsiones se producen en sentido radial a partir del centro de la fotografía.

Si la posición de un objeto en las dos tomas del par estereoscópico es diferente, las distorsiones que sufre el objeto hace que las diferencias de paralaje que muestren sus partes no se correspondan con las reales que se producen en el cambio de punto de vista. Así, tanto la posición relativa como las dimensiones del objeto no se corresponden con la realidad.

Hay que hacer notar que este efecto es debido a la proyección cónica que implica el hecho de tomar una fotografía, y, como tal, se produce con cualquier tipo de objetivo. No obstante, es en los objetivos de pequeña longitud focal en los que el fenómeno es más fácilmente perceptible.

Objetivos normales
Los objetivos conocidos como normales (50 mm en cámaras con negativos de 35 mm) se denominan así porque las relaciones de tamaño entre los objetos situados a diferentes distancias son similares a las que se perciben a simple vista. De este modo, los volúmenes aparentes en una escena son parecidos a los observados directamente.

Son los objetivos que suelen implementar muchas cámaras del mercado.

Sus características en cuanto a profundidad de campo, sensación de volumen de las escenas, cobertura y distorsión de la imagen, son intermedias entre las de los gran angulares y los teleobjetivos.

Teleobjetivos
Los teleobjetivos se caracterizan por tener una cobertura y una profundidad de campo pequeñas.

Dado que a su través, los rayos luminosos penetran con pequeñas diferencias angulares entre los objetos próximos y lejanos, las diferencias de tamaño entre objetos próximos y lejanos son menores que las observadas a simple vista.

Esto produce el efecto de reducir el volumen aparente de la escena fotografiada.

Su utilización en fotografía estereoscópica presenta dos inconvenientes.

Si se pretende reproducir objetos próximos junto con lejanos, no siempre es posible que aparezcan todos enfocados, siendo necesario reducir la apertura del diafragma, con el consiguiente incremento en el tiempo de exposición.

Por otra parte, dada la pequeña cobertura de estos objetivos, y dependiendo de la magnitud de la base estereoscópica, cuando existen objetos a distancias diversas, puede resultar imposible encuadrarlos todos en las dos fotografías.

En este caso, o cuando se desea fotografiar objetos muy cercanos, puede jugarse con la convergencia de los ejes ópticos en ambas tomas.

Por el contrario, presentan la ventaja de que al reducir el volumen aparente de la escena en las fotografías individuales, la visión estereoscópica del par puede resultar más llamativa.

Entre otros, puedes ver este ejemplo de la sección de Imágenes.

zoom
Si bien existen otros tipos de objetivos, no entraremos en su descripción, solamente comentar que los objetivos de tipo zoom son muy recomendables, no solo en fotografía estereoscópica. Dado que abarcan un amplio espectro de distancias focales (suelen abarcar desde los gran angulares a los teleobjetivos), son muy versátiles y aportan buenas soluciones en gran número de situaciones.

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