La técnica estereoscópica

 

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Diferencias de paralaje
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La percepción de la profundidad y las distancias es relativa. Apreciamos las diferencias en la distancia entre unos objetos o partes de estos y otros.

Los elementos esenciales a la hora de realizar la fusión son los contornos de los objetos y los cambios de brillo a su través. De esta forma, serán los contornos los que aparezcan a distinta profundidad unos de otros.

En este sentido, si las imágenes están enmarcadas, ya sea mediante un recuadro o figura geométrica, o por el contraste entre el borde de la imagen y el fondo (ver ejemplo), este marco aparecerá formando parte del estereograma, situándose en un plano concreto del espacio visualizado.

Esto es debido a que las imágenes del estereograma no cubren por completo el campo visual de que disponemos, interpretándose el conjunto estereograma – marco como una misma escena.

El marco de la imagen se engloba en la percepción tridimensional

En este caso, se puede observar claramente como el recuadro aparece situado a una distancia intermedia entre los extremos de la cabeza de la vaca.


Paralaje

Las variaciones en las distancias a que se observan los diferentes trazos del dibujo, son originadas por las diferencias de paralaje de los mismos.

El término paralaje o parlaxis (que si bien es una palabra de género femenino, frecuentemente es utilizada en género neutro o masculino), hace referencia al ángulo formado por las líneas rectas que unen un punto determinado del espacio u objeto con cada uno de los ojos.

Por lo tanto, es un parámetro que depende de la separación entre los ojos del observador y de la distancia a que se encuentra el punto observado.

Los puntos más alejados del observador presentan ángulos paralácticos menores (qA) que los que se sitúan a distancias menores (qB), y serán las variaciones de estos ángulos, detectadas por el sistema visual, las que determinen la mayor o menor proximidad de los objetos cuando los percibimos en visión binocular.

Cuando se transcribe la imagen bidimensional captada por cada uno de los ojos a un soporte plano, como un estereograma en el papel, las diferencias de paralaje (ángulos en el espacio) entre los objetos situados a mayor o menor distancia, se traducen en distintas separaciones entre las imágenes de dichos objetos (distancias horizontales en el papel).

Las diferencias de paralaje entre objetos o partes de estos (ángulos en el espacio) se transforman en distintas separaciones horizontales cuando se representa la imagen que recibe cada ojo sobre el papel.

Cuanto menor es la paralaje de un elemento (más alejado está), mayor es la separación entre sus imágenes correspondientes a cada ojo.

 


Medir la paralaxis

Dado que existe esta relación entre ángulos paralácticos y distancias entre las imágenes percibidas por cada ojo, podemos tratar la paralaxis en términos de estas distancias (aunque en sentido estricto sea incorrecto), simplificando su manejo a la hora de trabajar con pares estereoscópicos.

En un par estereoscópico, serán las diferencias según la perpendicular a la línea de separación de las dos imágenes las que guarden relación con las diferencias de paralaje.

Si tomamos como referencia para cada una de las imágenes una línea vertical que pase por su centro, podemos definir la diferencia de paralaje de un punto concreto de la escena como la longitud resultante de restar su separación de la línea de referencia en la imagen izquierda de la de la derecha.

Convencionalmente, las distancias a la izquierda de la línea de referencia serán negativas y las situadas a su derecha, positivas.

 

La diferencia de paralaje de un punto de la escena se calcula como la resta de la distancia en la imagen izquierda menos la distancia en la imagen derecha.

Las diferencias de paralaje de los puntos medidos son (- 17,5) - (- 16,9)= - 0,6 y 13,2-12=1,2.

Los puntos con diferencias de paralaje negativa se muestran más alejados del observador que la línea de referencia y las positivas más cercanas.

Cuanto mayor es el valor absoluto de la diferencia de paralaje, más se separa el punto.

 


Visión cómoda

Para que la observación del estereograma sea cómoda, es importante que el rango de las diferencias de paralaje entre los puntos más cercanos y los más lejanos de la escena no sea demasiado grande.

En caso contrario, es necesario variar de forma importante la convergencia de los ejes visuales al recorrer los distintos elementos de la imagen.

Cuando el rango de diferencias de paralaje es del orden de unos cuatro milímetros o menor, la visualización del par es muy cómoda, produciéndose la fusión simultánea de todos o casi todos sus componentes. Por encima de este valor, hasta unos diez milímetros, se produce una diplopía más o menos manifiesta de los objetos alejados del plano enfocado, pero aún se observa el par con relativa facilidad. Para rangos más amplios, la visión se torna progresivamente más incómoda, no siendo aconsejable su utilización.

 
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