La técnica estereoscópica

 

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Algunos aspectos de la visión binocular
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Los diferentes mecanismos que conforman la bisión binocular son en extremo complejos, y muchos de ellos aún poco conocidos.

Sin duda alguna, una profundización en estos aspectos desborda con creces los objetivos de estas páginas, no obstante, es interesante apuntar algunos detalles.

El área fusional de Panum
En primer lugar, es necesario señalar que la exposición realizada en la página Fundamentos de la visión binocular referente a los puntos correspondientes es, además de incompleta, inexacta. Se ha hecho así con el fin de facilitar su comprensión, pero merece un poco más de atención.

Según dicha exposición, solo puede darse plopía en el punto de fijación y, por extensión, en los puntos laterales al mismo que forman su imagen en los distintos puntos correspondientes de cada retina. Esto da lugar a una superficie alrededor del punto de fijación denominada horóptero (se trata de una superficie en la escena contemplada).

Ya en 1858, Panum demostró mediante pruebas experimentales que no solamente las imágenes recogidas por puntos correspondientes dan lugar a la visión única, sino que para cada punto de la retina existe un pequeño círculo o área de puntos en la otra retina cuya estimulación puede llevar a la fusión.

De este modo, la plopía no se da exclusivamente en el horóptero, sino que existe toda una región del espacio en las inmediaciones del mismo donde es posible la visión única. A esta región se le conoce como área fusional de Panum.

Los objetos que se sitúen fuera de este área producirán diplopía fisiológica, por lo que se verán dobles.

Teorías de la visión binocular única
La obtención de una percepción única a partir de dos imágenes diferentes captadas por cada ojo, resulta un poco paradójica, o cuando menos, altamente llamativa.

No es de extrañar que este fenómeno haya originado a lo largo de la historia una serie de teorías destinadas a explicarlo.

Entre las primeras explicaciones propuestas se encuentra la idea de que la imagen percibida por cada ojo es suprimida de forma alternativa. Posteriormente se propuso una supresión parcial alternante de fragmentos de las imágenes recogidas por cada retina.

Otros autores abogan en favor de una especie de mosaico con porciones de imagen correspondientes a los dos ojos.

Algunas teorías han asignado un papel capital en la estereopsis a los movimientos oculares de acomodación y convergencia, sin embargo, la fusión y la estereopsis ocurren aún sin la participación de los mismos.

Ninguna de estas teorías explica de forma satisfactoria el fenómeno de la visión binocular única, e incluso en la actualidad, no se ha resuelto el asunto de forma definitiva.

La percepción de la profundidad
Pese a lo complicado de los procesos y fenómenos que implica la visión binocular frente a la monocular, sus ventajas no son muchas. De hecho, solamente dos son claramente manifiestas, una mayor amplitud del campo visual, y la estereopsis o percepción de los volúmenes, distancias y profundidades.

No obstante, esta segunda representa un enorme cambio en la visión a nivel cualitativo, proporcionando un sistema mucho más preciso y con mejor calidad perceptual en la evaluación de las distancias. Puede comprobarse este punto observando el par estereoscópico Verde o cualquera de los estereogramas de la web.

Tal es la magnitud de este cambio, que ha llamado la atención y merecido el esfuerzo de miles de personas a lo largo de la historia, y por ende es la justificación primera de estas líneas.

La estimación de las distancias no se realiza de forma absoluta, sino que se establece con relación al punto de fijación.

La calidad de esta percepción mejora cuando las distancias al objeto van disminuyendo hasta cierto límite. La máxima calidad se da en las distancias accesibles con la mano.

Este hecho se explica porque la sensación de profundidad se basa fundamentalmente en las diferencias existentes entre las imágenes captadas por ambas retinas, de forma que cuanto más cercano está el objeto, mayores diferencias existen.

En este sentido, y dado que las disparidades surgen por la diferente posición de los dos ojos en una línea horizontal, las diferencias que puedan producirse entre las dos imágenes en sentido vertical, no producen estereopsis, si bien tampoco la impiden.

Resolución estereoscópica
La capacidad de discriminar entre puntos más cercanos y más lejanos en una escena se denomina poder de resolución estereoscópico o agudeza estereoscópica, y es distinto de unas personas a otras.

El umbral de profundidad detectable se mide como la diferencia entre los ángulos paralácticos correspondientes a los dos puntos más próximos que se pueden diferenciar.

Diferencia de paralaje entre distintos puntos del objeto:

b - a = q 1 - q 2.


Los valores mínimos detectados por la mayoría de las personas suelen oscilar entre 10 y 30 segundos de arco, (un segundo de arco equivale a 0.000277º), pudiéndose considerar normales valores de 40 segundos. Las mayores agudezas citadas hablan de umbrales estereoscópicos por debajo de 2 segundos de arco.

En una misma persona, la agudeza estereoscópica está influida por la iluminación y contraste de los objetos. Asimismo, es posible mejorarla mediante entrenamiento.

Al igual que existen personas con una excepcional agudeza, también las hay que presentan una deficiencia importante en estereopsis, e incluso algunas que carecen por completo de ella (estereoceguera).

La incidencia de la estereoceguera ha de ser comparable, al menos, a la del estrabismo, ya que ambas disfunciones se asocian, pudiendo afectar a entre el 3 y el 5% de la población.

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