LA FLAUTA O SILBO
DE
DEGAÑA (ASTURIAS)
El problema en toda investigación, aun cuando sea humilde ( si es que existen soberbios y humildes estudios) no es otro que olvidarse con harta frecuencia de que todo vocablo sugiere una imagen tanto en el lector que recibe una información, como en aquel que, al escribirlo la tenía dispuesta para comentarla. Y si bien es posible estudiar tal fenómeno como diversas acepciones de un vocablo, no lo es desde el mecanismo mental dl informador al informado. El olvido de esta elemental cuestión ha dado origen a las más disparatadas opiniones, o peor aún: conclusionesque rebotando de uno en otro no logran llevar la esfera al hoyo. Este es el caso de vocablos como flauta, gaita y otros, que sibien parecen precisos no son más que apariencias. Es método serio en cualquier materia definir alguno de los vocablos usados. Si esto faltara será el lector quien ha de suplir, no sin esfuerzo, en ocasiones estéril, con lectura atenta a su alcance cuando esto fuere posible. De lo contrario la anfibología habrá de campar con otorio descaro. Si hay discrepancia en la imagen sugerida entre informador e informado el equívoco nace presto y el posterior estudio adolecería de error inicial que pudiera llevar a conclusiones falsas, porque sus códigos de comunicacion son distintos.
Tal ha sucedido con el caso de las flautas asturianas cuya carencia de descripción detallada ha dado origen al abuso de utilizarlas inadecuadamente. Así se ve hoy el uso de la flauta dulce cuando debiera ser travesera, o bien ignorar el silbo y tañer otras. Lo que lleva a degradar parte importante del folklore asturiano.

Aun cuando no esté delimitado por falta de estudio posteiror detallado
el espacio real de su utilización, y menos aún a través
del tiempo, conviene dar noticia cabal de un ejemplar de los pocos que hoy
quean en los concejos de Degaña e Ibias.
APLICACION DEL SILBO
En la actualidad sólo se conoce en concejos limítrofes por
la provincia de León, como Degaña e Ibias, en las llamadas "danzas"
de la coreografía fija y compleja, con algún "caracter
sagrado". La danza de Larón es una de ellas.
Este silbo, como todos los de su género, se acompaña con tambor
o tamboril por el mismo músico. El silbo lo toma con la mano izquierda
sujeto con los dedos anular y meñique en la muesca de su extremo y
con la boca. En el hombro o brazo cuelga el tambor y con palillo o baqueta
en la derecha lo percute.

COMPARACIONES
El silbo asturiano se realiona con el chistu, que es el silbo más evolucionado y perfecto musicalmente hablando; igualmente con los silbos de Extremadura estudiados por García Matos y Bonifacio Gil, que reciben el nombre de gaita. Asi mismo, con la ibicenca, de parecidas características. Pero con quien tiene más relación es con los leoneses del Bierzo y Babia.
Sin que necesariamente se concluya que fue usado en Villaviciosa, por ser
regitrado en ornamento de capitel, existe un silbo plasmado en Nuestra Señora
de la Oliva, del siglo XIII, precisamente detrás de una figuar que
tañe una, al parecer, gaita utricular.
Es interesante fijar la atención en estas dos representaciones de instrumentos
músicos que se consideran opuestos en tierras asturianas, como en otras,
por excluirse uno del otro.
El caso de Villaviciosa merece un estudio detenido ya que tal excepción
supone, en principio, un capricho del escultor que tal vez no haya querido
represntar los instrumentos al uso, sino más bien un simbolismo por
oposición.
Caso similar chocante existe en el par de centauros tañedores, el uno
de silbo y otro de gaita utricular en la capilla de San Javier, del siglo
XIV, en la catedral de Pamplona.
De la misma manera necesario sería estudiar otras representaciones
plásticas, no separadamente, sino "en concierto", principalmente
aquéllas que tradicionalmente " no conciertan" por excluirse
mutuamente. Con ello, sin duda, se llegaría a conclusiones muy distintas
de las que actualmente se emiten.
CONCLUSION
En los concejos limítrofes con la provincia de León, conforme
a la circunscripción actual, existe el silbo y, por tanto, excluye
la utilización de la gaita utricular en estas zonas de manera habitual.
El uso que hoy se hace del silbo corresponde a "danzas" bien definidas
con cierta solemnidad.
Algunos grupos difusores de danzas y bailes a causa dela confusión
en la nomenclatura de instrumentos usan de ellos inadecuadamente causando
un perjuicio notorio al folklore que lo depaupera y degrada.
Luis Argüelles
publicado en EL COMERCIO
el 08/11/1981