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El sonido popular


Resulta sorprendente, en apariencia, que para bailes tradicionales en algunos lugares asturianos se hago uso de acordeón como aceptado instrumento músico para acompañarlos. Lo uno, por ser instrumento de moderna invención, y lo otro, que el pueblo lo haya aceptado con la mayor naturalidad cuando, por lo general, es reacio a innovaciones, precisamente en lugares apartados o montañosos lejanos de las principales vías de comunicación y, especialmente, a todo aquello que rompa con usos y costumbres.

EL ACORDEÓN
como acompañante del bailes asturianos.

. LO INTRODUJERON MAESTROS LLEGADOS DE LACIANA Y LAS BABIAS EN PUEBLOS DE LAS MONTAÑAS HACE UN SIGLO.

. DONDE HAY ACORDEÓN, SILBOS O DULZAINAS, NO HAY GAITAS.

 

"Acordión" de Cyrill Demian, patentado en 1829. El "acordeón" no apareceria hasta 1842. Cuando este instrumento se use en Asturias revibirá el nombre de "curdión", que sigue utilizándose en pueblos lindantes con la provincia de León.

EL PROBLEMA DE SU PRESENCIA

Cómo pudo introducirse y aceptarse una ruptura con lo establecido. He aquí cuestiones para un atento observador de estos fenómenos populares.
Porque, o bien el acordeón vino a sustituir a otro instrumento anterior, o bien vino a suplir la falta de él. Y en ambos casos habían considerado que el acordeón no rompía con la costumbre, antes al contrario, la perfeccionaba.

Técnicamente considerado, el fenómeno no puede sustraerse a un análisis de su proceso.
Así, debe advertirse que el tiempo y lugar determinados, la aparición del acordeón fue un hecho. Y que estos hechos debieron repetirse y practicarse con frecuencia, tanto como para crear el uso, sin que fuere repudiado por la comunidad popular en donde se desarrollaba. Más aún, para que tomara por costumbre el uso del acordeón hubo de hacerse común y aceptarse sin daño y reportar, al menos, cierta utilidad, todo ello con el consentimiento tácito de la comunidad, pues no puede verificarse que se introduzca una costumbre sin que tenga noticia el pueblo. Lo que es evidente.

Queda así presentado el problema es su extensión y profundidad. De lo contrario volveríase a caer en la presentación del mismo hecho y no poder dar otra explicación y solución más que una visión simplista.
Decir que hay acordeón acompañante a bailes y que sustituye a la gaita es asegurar un fenómeno sociocultural y, además, que hubo gaita con danzas. Lo primero dice poco y lo segundo hay que probarlo.

UNA NOTICIA ACLARATORIA

Cómo pudo introducirse en las danzas tradicionales y cuándo, puede servir de ejemplo aleccionador lo que vio De Llano en la feria de Jera, en Tineo, un 4 de noviembre de 1921:
Dice este autor, describiendo su viaje por Tineo, y en la comarca de Jera, que a finales de octubre los vecinos de los pueblos de la montaña que tenían lejos la escuela nacional, se reunían en “conceyu” para nombrar una comisión que bajara a contratar a un maestro que pusiera escuela a sus hijos y cuya única instrucción consistía en la que recibieron en la escuela de su pueblo. Estos “maestros” eran jóvenes, como de 23 a 30 años, y que venían en grupos desde Laciana y otros lugares de las Babias “con una especie de zurrón a la espalda y muchos de ellos con un acordeón”.

En la feria de Jera se celebraba entonces la llamada “contrata de maestros”, que se verificaba sobre el puente del pueblo, donde se acordaban con las llamadas comisiones.
Las condiciones eran tales que cada padre se obligaba a darles comida y cama tantos días como número de de hijos enviaba a la escuela y, así, alternando de casa en casa por turnos. Y “ el que trae –dice textualmente- acordeón lo toca los domingos para que bailen las mozas”. “Estos vecinos que viven en las brañas lejanas, vienen empleando este sistema de enseñanza y, gracias a él, sus hijos saben leer y escribir…”.

Así que hemos encontrado una explicación al problema de la introducción del acordeón en bailes populares asturianos en las montañas de la zona de que se trata.

Lo introdujeron aquellos maestros venidos de las zonas leonesas. Y, por tanto, no se introdujo desde la costa, como alguno pudo sospechar.

En cuanto al tiempo de su incorporación, como elemento material folklórico en Asturias se dispone de las observaciones hechas por De Llano en la segunda década del actual siglo. Aunque puede sospecharse, lógicamente, que su adaptación al folklore y su adopción sea a finales del siglo XIX.

AQUELLOS ANTIGUOS “CURDIONES”

De cómo serían los primitivos acordeones adoptados de buen grado en las citadas montañas nos da idea la opinión, emitida hacia 1 925, sobre su bondad, de que “el acordeón propiamente dicho es un instrumento de sonido bastante desagradable para el oído de un buen músico; su timbre especial no casa con ningún otro instrumento, por lo que no tiene aplicación verdaderamente artística”.
De Llano denomina al instrumento “acordeón”, pero Rodríguez Castellanos registra para el bable de occidente la palabra “curdión”.
Para comprender todo esto, conveniente será recordar algo sobre su historia.

Grenié, en 1800, construye un instrumento con lengüeta libre metálica alimentada con fuella. Desde esta fecha hasta el 6 de mayo de 1829, en que el austriaco Demian inventa el “acordeón”, con cinco teclas que deja oír dos acordes, según se estire o contraiga el fuelle, el cual pone en vibración la lengüeta metálica de su interior. La palabra “acordeón” no aparece hasta 1842.

Hacia 1895, un desconocido introdujo el sistema “unísono”, que permitía obtener un sonido único por tecla, ya se estirase, ya se contrajese el fuelle. En los últimos años del siglo XIX, el guitarrista italiano Beraldi le aplicó las observaciones sobre los acordes de la guitarra. Desde entonces fue posible su evolución.
A partir de 1940 los perfeccionamientos sobre afinación, registro y calidad sonora iniciaron la atención de algunos músicos.

APLICACIÓN DE LA MÚSICA DE “CURDIÓN”

En la actualidad se registran bailes con “curdión” (alguno de ellos con ambivalencia instrumental), como los llamados “Las dancitas”, “El corrío”, todos los conocidos por el genérico “valses”, la “jota” en lugares montañosos de tierras lindantes con León; el “son de arriba”, que es el mismo que “La garrucha” de Villablino, y un largo etcétera.

Es común en Bimeda, San Juliano, Miravalles, Villager, Trascastro, hay por Leitariegos, y otros más. Y en todos ellos gustan mucho del “curdión”.
Un caso atípico del fenómeno del uso de la gaita utricular para ciertas manifestaciones folklóricas actualmente en las áreas que tratamos, nos la ofrece un gaitero de Cangas de Narcea conocido por “Fariñas”, que imita, con su instrumento, a la dulzaina con sus pausas silenciosas, al dejar de presionar el fuelle, por que sabe también ser dulzainero allende el puerto.

align="justify"He aquí una excepción. Un tañer que ni es de gaita, ni de dulzaina, ni de silbo. Sistema intermedio actual muy sorprendente para quienes le han escuchado, y que da la fuerte impresión de un instrumento híbrido. Casos similares se ofrecen y registran en gaitas asturianas con lengüetería gallega, que algunos presentan como un logro feliz para conjuntos, no percatándose de que degradan el instrumento para convertirlo en detestable híbrido. Para los no entendidos en la construcción de gaitas diré que las perforaciones de los tubos sonoros y los digitales son distintos en una gaita y otra. De ahí los distintos timbres. Los híbridos artificiosos tienen un sonido insoportable que ignaras tragaderas dan por bueno. Añadiré que sólo la ambivalencia de algunos instrumentos es aceptable en su área de origen también balbuciente, pero su construcción también lo es.

CONCLUSIÓN

El área donde se ha introducido el acordeón en Asturias era precisamente donde el uso de la gaita utricular era nulo o poco utilizado. Lo que quiere decir, una vez más, que la gaita en la zona asturiana es, preferentemente, de “ribera” y no de “montaña”.
Al estudiar el área en donde se tañía el silbo se llega a similar conclusión.
Como es lógico, debemos buscar la realidad sin apasionamientos. De lo contrario deberíamos ser contados entre los necios.
Luis Argüelles
Publicado en el Comercio
25 de octubre de 1981

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