Principal    Espectáculos     Yaraví      Revista    Mp3     Enlaces    Contactos    


anagrama nos queda la palabra.GIF (863 bytes)

El destierro es un tema recurrente en la historia de la humanidad. Los poetas desterrados expresaron y expresan en sus poemas el drama en el que viven.

...nos queda la palabra es una pequeña selección de esta poesía en distintas épocas: la expulsión de los judios y moriscos, la persecución a los gitanos, el secuestro de los esclavos, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil española, los exilios interiores, el éxodo sudamericano.

En este espectáculo unipersonal los poemas y la música se combinan y se funden intentando que palabra y sonido transmitan las mismas sensaciones y sentimientos, a través de poesía recitada y cantada, música en directo y pregrabada.

Como en toda selección hay involuntarias injusticias por ausencia. Pero han sido tantos los destierros de la humanidad que no pueden enumerarse en un solo espectáculo. Valgan los ejemplos de éste como homenaje a todos los obligados a emigrar, a no poder vivir en sus hogares, en la tierra donde nacieron, crecieron, amaron y no pudieron morir.

 

VOCES GRABADAS:

Judith Jacovkis en "De vegades és necessari i forçós"

David Jacovkis en "Tankas"

Irene Halperin en "Conmoción en la casa de atrás"

 

Todas las músicas han sido compuestas por G. Jacovkis, excepto "En la mar" y "Balada del que nunca fue a Granada"

 

 

POEMAS

 

 

MÚSICAS

No he venido a cantar (Leon Felipe)
Canción de autor (Ibrahim Taybili) Canción del Destierro I
Elegía a la ausencia de la patria (Antonio Henríquez Gómez) " "
En la mar (Anónima sefardí) Anónima sefardí
Coplas gitanas (Anónimas gitanas) Palmas
Mis treinta años (Juan Francisco Manzano) Sin luz    Escuchar   
Canción 17 (Rafael Alberti) Canción del Destierro II
Canción 21 (Rafael Alberti) " "
Contigo (Luis Cernuda) " "
De vegades és necessari i forçós... (Salvador Espriu) Melancolías
Tankas (Carles Riba) "
Balada del que nunca fue a Granada (Rafael Alberti) (Paco Ibáñez)
El sueño (Cuento anónimo gitano)
Si esto es un hombre (Primo Levi)
Conmoción en la casa de atrás (Ana Frank) Volver al colegio
Una sola muerte numerosa (Nora Strejilevich) Canción del Destierro III Escuchar  
Hojas de otoño   Escuchar
Encargo (Julio Cortázar)
Dosbajeando
Letra de "Prepárense" (Luis Luchi) Piazzollando
Rambleando (Dante Bertini) Rambleando
Navegación (Cristina Peri Rossi) Los pasos   
El cordón de la vereda (Gabriel Jacovkis) El cordón de la vereda
Quiero creer que estoy volviendo (Mario Benedeti)

 

POEMAS
 
 
No he venido a cantar
 
No he venido a cantar, podéis llevaros la guitarra.
No he venido tampoco, ni estoy aquí arreglando mi
expediente para que me canonicen cuando muera.
He venido a mirarme la cara en las lágrimas que caminan
hacia el mar,
por el río
y por la nube...
y en las lágrimas que se esconden
en el pozo
en la noche
y en la sangre...
He venido a mirarme la cara en todas las lágrimas del
    mundo.
Y también a poner una gota de azogue, de llanto, una gota
    siquiera de mi llanto
en la gran luna de este espejo sin límites, donde me miren y
    se reconozcan los que vengan.
He venido a escuchar otra vez esta vieja sentencia en las
    tinieblas:
Ganarás el pan con el sudor de tu frente
y la luz con el dolor de tus ojos.
Tus ojos son las fuentes del llanto y de la luz.

         León Felipe. "Ganarás la luz" (México,1942) 

León Felipe (1884-1968) es uno de los ejemplos más emblemáticos de las voces del destierro. Cuando comencé a armar ...nos queda la palabra y antes de tener claro qué poemas elegiría supe que éste abriría el espectáculo y que "Quiero creer que estoy volviendo" lo cerraría: expresan con absoluta claridad lo que sentía y siento cada vez que lo interpreto.

Ir a Programa

 

Canción del autor
 
Ánimo, pluma mía,
començad a escribir sin ningún miedo,
no mostréys cobardía,
que buestro orijen es el gran Toledo,
çiudad mejor de España,
cuyos campos el claro Tajo baña.
No temáys a ninguno,
pues con siguro vais faboreçida.
Si sse atrebiere alguno,
mire a quien ba la obra dirijida,
y al que murmurare,
aquello que le benga en sí Repare.
                                                        Ibrahim Taybili (Siglo XVII)

Ibrahim Taybili era un poeta morisco toledano que se debió exiliar en Túnez luego de la expulsión en 1609. Este poema fue escrito en aljamiado, que es la lengua castellana transcripta en caracteres árabes.

Ir a Programa

 
 
Elegía a la ausencia de la Patria
 
¿Qué importa que mi pena sea terrible
si consiste mi bien en mi destierro?
Decreto justo para ser posible...
Lloro mi patria y de ella estoy ausente,
desgracia del nacer lo habrá causado,
pensión original del que no siente.
Si pudiera mi amor de lo pasado
hacer de olvido un pacto a la memoria
quedara el corazón más aliviado...
Dejé mi albergue tierno y regalado
y dejé con el alma mi albedrío,
pues todo en tierra ajena me ha faltado...
Hallé mi cuerpo convertido en uso,
que el que muda de patria decir puede
que a mudar de costumbre se dispuso...
Hablo y no me entienden, y eso siento
tan sumamente que me torno mudo,
barriendo sin fe mi entendimiento...
Que no hay segura vida
cuando la libertad está perdida.

                 Antonio Enríquez Gómez (~1600-1661). Academias morales de las Musas

                 Este poeta judío sefardí nació en Cuenca. Abandonó España en 1636 por                    temor a ser apresado por la Inquisición. Tal como este poema lo expresa,                    la lejanía de la patria le era intolerable. Así es que volvió a España en                   1649 y en marzo de 1663 murió en las cárceles de la Inquisición...

Ir a Programa

 
 
En la mar
 
En la mar hay una torre,
en la torre una ventana,
en la ventana una paloma
que a los marineros llama.
Dame tu mano paloma
quiero subir ande tí,
me han dixo qui durmis sola
quiero durmir yo con ti.
Si la mar fuera de leche
y yo fuira piscador
piscaría los mios males
con palabricas de amor
                                        Anónima sefardí.  
 
                                Es una hermosa canción sefardí que oí por primera vez cantada por Dina                                  Roth. El amor no se pierde con el destierro...

Ir a Programa

 

Coplas gitanas (corridos)
 
Los gitanitos del Puerto
fueron los más desgraciaos
que a las minas del azogue
se los llevan sentenciaos.
Los gitanitos del Puerto
y también los de Jerez.
Dichosos serán los ojos
que los golverán a ver.
Otras veces los gitanos
gastaban medias de seda
y ahora por su desgracia
gastan grillos y caenas.
Los lamentos d’ un cautivo
no pueden llegar a España
porque está la mar por medio
y s’ajogan en el agua.
Llevo las mano en el remo
y los pies en el timón,
no hay quien navegue en er mundo
con más fatigas que yo.
Sinos plastaré
y tá chuqueles chalamos najando
deltó boquiné.
 
(Somos perseguidos
y como perros andamos huyendo
con hambre constante)
 
                                     Coplas anónimas gitanas
 
                                             Eternos desterrados, los gitanos cuentan en estas coplas, sus                                               sufrimientos en las minas del azogue y en las galeras. Están                                               extraídas de una selección de coplas flamencas del libro                                              "Memoria del Flamenco" de Félix Grande.

Ir a Programa

 

 
Mis treinta años
 
Cuando miro el espacio que he corrido
desde la cuna hasta el presente día,
tiemblo y saludo a la fortuna mía
más de terror que de atención movido.
Sorpréndeme la lucha que he podido
sostener contra suerte tan impía,
si tal llamarse puede la porfía
de mi infelice ser al mal nacido.
Treinta años ha que conocí la tierra;
treinta años ha que en gemidor estado
triste infortunio por doquier me asalta;
mas nada es para mí la cruda guerra
que en vano suspirar he soportado,
si la comparo, ¡Oh Dios!, con lo que falta.

                        Juan Francisco Manzano (1797-1857)

Juan Francisco Manzano, esclavo negro cubano, se dio a conocer como poeta siendo aún esclavo. Escribió este soneto al cumplir los 30 años. Diez años después se convertiría en liberto.

Ir a Programa

 
 
Canción 17
 
A la soledad me vine
por ver si encontraba el río
del olvido.
Y en la soledad no había
más que soledad sin río.
Cuando se ha visto la sangre,
en la soledad no hay río
del olvido.
Lo hubiera, y nunca sería
el del olvido.
                            Rafael Alberti (1902-1999). Baladas y canciones del Paraná

Ir a Programa

 

Canción 21
 
Pensé ponerle a mi casa
de campo un nombre: El Olvido.
Pero pensé: ¡Qué buen nombre
para los que mal me quieren
y se llaman mis amigos!
Le di otro nombre: El Recuerdo.
Y di El Olvido al olvido.
                                                Rafael Alberti (1902-1999). Baladas y canciones del Paraná
 
                               Exiliado en Argentina, Rafael Alberti escribe las "Baladas y                                 canciones del Paraná" en 1954. En 1977, tras 38 años de exilio                                 repartidos entre Argentina e Italia, Alberti vuelve por primera vez a                                 España. "Yo me fui con el puño cerrado y vuelvo con la mano                                 abierta..."

Ir a Programa

 

Contigo
 
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
                                            Luis Cernuda (1902-1963). Con la horas contadas (1950-1956)

                                En febrero de 1938 Cernuda viaja a Inglaterra para dar una serie de                                 conferencias. Su idea era volver a España esa misma primavera. En                                 noviembre de 1963, en Méjico, muere desilusionado y solo sin haber podido                                  regresar nunca a su país.

Ir a Programa

 
 
De vegades és necessari i forçós...
 
De vegades és necessari i forçós
que un home mori per un poble,
però mai no ha de morir tot un poble
per un home sol:
recorda sempre això, Sepharad.
Fes que siguin segurs els ponts del diàleg
i mira de comprendre i estimar
les raons i les parles diverses dels teus fills.
Que la pluja caigui a poc a poc en els sembrats
i l’aire passi com una estesa mà
suau i molt benigna damunt els amples camps.
Que Sepharad visqui eternament
en l’ordre i en la pau, en el treball,
en la difícil i merescuda
llibertat.

          Salvador Espriu (1913-1985). La pell de brau (1960)

A veces es necesario y forzoso...
 
A veces es necesario y forzoso
que un hombre muera por un pueblo,
pero jamás ha de morir todo un pueblo
por un hombre solo:
recuerda siempre esto, Sepharad.
Haz que sean seguros los puentes del diálogo
y trata de comprender y de estimar
las diversas razones y hablas de tus hijos.
Que la lluvia caiga poco a poco en los sembrados
y el aire pase como una mano extendida,
suave y muy benigna sobre los anchos campos.
Que Sepharad viva eternamente
en el orden y en la paz, en el trabajo,
y en la difícil y merecida
libertad.
Salvador Espriu.  La piel de toro
Traducción de José Agustín Goytisolo

                                Marcado profundamente por la Guerra Civil, Salvador Espriu continua                                  viviendo en Barcelona pero recluido, autoexiliado, solitario. Es entonces                                  cuando comienza a escribir poesía. "La pell de brau" evoca reflexiones                                  sobre la diversidad y la tolerancia y lo convierte en portavoz de la                                  generación de postguerra

Ir a Programa

 

 
Tankas
 
Avui que l’aire
té el crit d’abril i una alba
d’ocells que tornen,
com l’ametller enyoro
ma flor precipitada.
 
La mar llunyana
és de tots. Però el dia
clos de la serra,
verd entre les alzines
és nostre. No preguntis.
 
Son pur, ets nucli
i alhora forma nua
del vast silenci.
Tot és futur, oh estàtua
d’oblit, i se t’assembla.

       Carles Riba (1893-1959). Tankas del retorn (1943-1946)

        Tankas
Hoy que en el aire
grito hay de abril y un alba
de aves que vuelven,
como el almendro añoro
mi flor precipitada.
 
El mar lejano
es común. Pero el día
preso en la sierra,
verde entre las encinas,
es nuestro. No preguntes.
 
Puro son, núcleo
y a la vez forma nuda
del gran silencio.
Todo es futuro, estatua
de olvido, y te asemeja.
                                        Carles Riba. Tankas del retorno
                                        Traducción de José Agustín Goytisolo

                                Entre 1939 y 1943 Carles Riba estuvo exiliado en Francia. Decía que era                                  un exilio donde entró "como en la muerte", un exilio "donde callan las                                  cosas, donde tan sólo se mide el tiempo por lo que se espera".                              

Ir a Programa

 
 
 
Balada del que nunca fue a Granada
                                                   
A Federico García Lorca

Qué lejos por mares, campos y montañas
ya otros soles miran mi cabeza cana
Nunca vi Granada,
nunca vi Granada.

Mi cabeza cana, los años perdidos,
quiero hallar los viejos, borrados caminos.
Nunca fui a Granada,
nunca fui a Granada.

Dadle un ramo verde de luz a mi mano,
una rienda corta, un galope largo,
nunca fui a Granada,
nunca fui a Granada.

¿Que gente enemiga puebla sus adarves:
quién los claros ecos libres de sus aires?
Nunca fui a Granada
nunca fui a Granada.

Venid los que nunca fuisteis a Granada;
hay sangre caída, sangre que me llama.
Nunca vi Granada,
nunca vi Granada.

Hay sangre caída del mejor hermano;
sangre por los mirtos y agua de los patios.
Nunca entré en Granada,
nunca entré en Granada.

Si altas son las torres, el valor es alto;
venid por montañas, por mares y  campos.

Entraré en Granada,
entraré en Granada,
entraré en Granada.
                                             Rafael Alberti.
                                Esta obra en ...nos queda la palabra es un doble homenaje: al                                  poeta y a Paco Ibáñez, también exiliado del regimen franquista y                                  que la musicalizó y cantó, como a tantas otras, con su habitual
                                maestría.                      

Ir a Programa

 
 
El sueño
 
Había una vez un gitano que martilleaba fuertemente un caldero detrás de unas matas, al resguardo del viento. De golpe oyó un ruido y vio pasar un conejo. Sin dudarlo el gitano le tiró con fuerza el caldero. Justo en ese momento se oyó un disparo: el gitano se dio vuelta y vio a un cazador con la escopeta en la mano. La disputa estaba servida: yo maté al conejo, que al conejo lo maté yo, que sí, que no, que no, que sí.
-De acuerdo -dijo el gitano-. Si me invitas a cenar a tu casa, veremos cómo lo resolvemos.
El cazador, hombre amable y legal invitó a cenar al gitano. Su mujer preparó una cena estupenda para ambos. Cuando acabaron de cenar, el gitano dijo:
-Oye, en este momento el conejo no es ni tuyo ni mío. Te propongo que nos vayamos a dormir, y mañana, el que haya tenido el sueño más bello será el que se quede con el conejo. Y no te preocupes por mí: si me das una manta vieja, dormiré en el suelo, aquí mismo en la cocina, cerca del fuego.
Y así lo hicieron. El cazador se fue a dormir al piso de arriba con su mujer y el gitano se acurrucó en el suelo de la cocina. A la mañana siguiente, el cazador bajó y dijo:
-Muy bien, podemos empezar. Cuéntame tu sueño.
-No, no, de ninguna manera: tu eres el dueño de casa y te
corresponde ser el primero.
-Tienes razón –dijo el cazador- es lo justo. Te contaré mi hermosísimo sueño. Soñé con una escalera larga, muy, muy larga. Yo empezaba a subir por ella, peldaño a peldaño, y en un determinado momento los cielos se abrian y yo entraba en el paraíso. Todo era música, fuentes con aguas cristalinas, manjares exquisitos, luz y flores. Soy incapaz de describir lo maravilloso que era todo. Era tan bello que no quería regresar. Qué sueño tan fantástico! Y tú, ¿qué has soñado?
-Aunque no te lo creas, he tenido el mismo sueño.
-¿Cómo el mismo sueño?
-Sí, exactamente el mismo que tú: te veía subir por esa larga escalera hasta el cielo y entrar en el paraíso. Todo allí eran luces, flores, músicas celestiales, fuentes con aguas cristalinas, manjares exquisitos. Tu eras incapaz de describir lo maravilloso que era todo. Estabas encantado, extasiado, fascinado.
Y como me he figurado que no ibas a querer volver,... me he comido el conejo.

         Cuento popular gitano. Italia

                                Siempre hay lugar para el humor... Este cuento lo leí en "Cuentos                                  populares gitanos", edición de Diane Tong, quien lo cita recogido en Italia.                                  Cuando lo cuento en ...nos queda la palabra  siempre hay alguien que se                                  me acerca al final del espectáculo y me dice que él lo conocía contado en                                  Murcia, Galicia, Marruecos. Maravillas de la tradición oral.

Ir a Programa

 

 
Si esto es un hombre
 
Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:
Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.
 

Primo Levi (1919-1987). Si esto es un hombre (1958)

                                Primo Levi pertenecía a una familia judía asentada en el Piamonte desde                                  su expulsión de España en 1492. Sufrió el horror de Auschwitz entre 1943 y                                  1945. "Si esto es un hombre" es el primero de su trilogía sobre aquél                                  espanto que lo atormentó hasta su suicidio en 1987.

Ir a Programa

 

 
Conmoción en la Casa de atrás
 
¡Conmoción en la Casa de atrás! ¿Habrá llegado por fin la liberación tan ansiada, la liberación de la que tanto se ha hablado, pero que es demasiado hermosa y fantástica como para hacerse realidad algún día? ¿Acaso este año de 1944 nos traerá la victoria? Ahora mismo no lo sabemos, pero la esperanza, que también es vida, nos devuelve el valor y la fuerza. Porque con valor hemos de superar los múltiples miedos, privaciones y sufrimientos. Ahora se trata de guardar la calma y de perseverar, y de hincarnos las uñas en la carne antes de gritar. Gritar y chillar por las desgracias padecidas: eso lo pueden hacer en Francia, Rusia, Italia y Alemania, pero nosotros todavía no tenemos derecho a ello...
¡Ay, Kitty, lo más hermoso de la invasión es que me da la sensación de que quienes se acercan son amigos! Los malditos alemanes, nos han oprimido y nos han puesto el puñal contra el pecho durante tanto tiempo, que los amigos y la salvación lo son todo para nosotros. Ahora ya no se trata de los judíos, se trata de toda Holanda, Holanda y toda la Europa ocupada. Tal vez, dice Margot, en septiembre y octubre pueda volver al colegio.
Tu Ana M. Frank

                                                     Ana Frank (1929-1945). Diario (1942-1944)

                                Este texto del Diario está fechado el 6 de junio de 1944. El 4 de agosto Ana                                  era detenida. A finales de febrero de 1945 murió en el campo de                                  concentración de Bergen-Belsen sin poder volver al colegio. Tenía 16                                  años...

Ir a Programa

 

 
Una sola muerte numerosa
 
Cuando me robaron el nombre
fui una fui cien fui miles
y no fui nadie.
NN era mi rostro despojado
de gesto de mirada de vocal.
Caminó mi desnudez numerada
en fila sin ojos sin yo
con ellos sola
desangrado mi alfabeto
por cadenas guturales
por gemidos ciudadanos de un país
sin iniciales.
Párpado y tabique
mi horizonte
todo silencio y eco
todo reja todo noche
todo pared sin espejo
donde copiar una arruga
una mueca un quizás.
¡Se me ha perdido mi nombre!
por las veredas de un mapa
sin esquinas grité
entre puertas acribilladas de miedo.
¡Quiero mi nombre!
mi nombre propio curvo palpitante
¡Que me lo traigan!
envuelto en primaveras
con erre de rayuela
con o de ojalá con a de aserrín aserrán.
Mi nombre enredadera se enredó
entre sílabas de muerte
DE SA PA RE CI DO
ido
nombre nunca más
mi nombre.
Enajenada de sujeto
no supe conjugarme
no supe recorrer
el abecedario de mis lágrimas.
Fui ojos revolviendo ayeres
fui manos atrapando jirones
fui pies resbalando
por renglones eléctricos.
¡No podrás jamás decirlo!
jamás decirte, pensé.
Pero escribirás,
escribiré sí
miles de ges de eres de eses
garabatos vicarios
hijos de mi boca
remolinos de deseos
que fueron nombres.
Escribiré
látigos negros para domar
ciertas salvajes mayúsculas
ahogándome la sangre.
Resistiré resistirás
con nombre y apellido
el descarado lenguaje
del olvido.

                   Nora Strejilevich. Una sola muerte numerosa (1995)

                                "Una sola muerte numerosa" es una novela autobiográfica, testimonio del                                  horror que vivió la Argentina durante la última dictadura. El poema está                                  incluído en el libro. Para ...nos queda la palabra  hice una                                  selección de versos del poema, sólo por un problema de tiempo y de                                  unidad del espectáculo. A Nora le pareció bien y entonces... aquí están.

Ir a Programa

 

Encargo
 
No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespéráme.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.
 
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
     Julio Cortázar (1914-1984). Salvo el crepúsculo. París, 1951/1952
 

                            Julio Cortázar proponía acerca del la lectura de "Salvo el crepúsculo: "Lo                              mejor: no empezar, arrimarse por donde se pueda. Ninguna cronología, baraja                              tan mezclada que no vale la pena...De todas maneras vos también decidirás lo                              que te dé la gana" Seguí su propuesta. Pero no pude decidir lo que me dio                              la gana. De haberlo hecho hubiera seleccionado todos los poemas de ese                              hermoso libro.

Ir a Programa
 
 
Letra de "Prepárense"
Tango para bailar
en el club Sin Rumbo
 
Cuando la típica empieza afinando
prepárense
para el momento que el réferi toque el pito
        prepárense
si el viento del jardín
trae el olor a menta
        prepárense
al apagarse la luz cortado el circuito
prepárense
pero si el frío que durmió los pies
        llega a las rodillas
        prepárense
en el momento que se acabaron las voces
una garra oprime el alma
        prepárense
prepárense para cambiar prepárense
el violín desnuda su arco
suena y no se oye
¡Preparate che!

Luis Luchi (1921-2000). Mishiadura en las dos ciudades (Buenos Aires-Barcelona) (1993)

                                Mishiadura en lunfardo, el argot de Buenos Aires, significa pobreza.  Las                                  dos ciudades de Luchi fueron la que nunca olvidó y la que llegó a hacer                                   suya. Nunca dejó de ser porteño en este puerto catalán.

 
Ir a Programa

 

 
Rambleando
 
Desde su frío pedestal rodeado de leones
Colón señala con un dedo tieso
aquel sitio lejano, aquel lugar perverso
donde sin darme cuenta yo olvidé tu amor.
Estábamos los dos en tierra extraña,
sin brújula ni mando,
golpeados por mil vientos,
buscando una salida
Chocaban nuestros cuerpos con las rocas,
perdida nuestra nave, a la deriva
Estábamos yo y vos en tierra extraña
temblando como pájaros sin nido
vagando como osos sin guarida
Dos naufragos sin tabla ni esperanza
dos locos pasajeros de la vida
Las tres y poco más de alguna tarde triste
aquí voy yo, los pies y el corazón Ramblas abajo,
fingiendo que conozco otro camino
que no lleve fatalmente hasta ese cuarto
donde tu ausencia agazapada como un tigre
crece en las sombras, me desgarra el corazón
La madrugada, por cambiar, cambió de horario
y pese al sol que asoma tibio tras las casas
veo dormirse la esperanza entre mis manos
se va aleteando mi mirada tras los barcos
vuela mi alma hacia la tuya con los pájaros
Las tres y un poco más de algún otoño triste
Aquí voy yo, los pies y el corazón Ramblas abajo,
y aunque la tarde es tibia y sin aristas
se hielan las palabras en mis labios,
es noche oscura para el alma sin descanso.
                                                                    Dante Bertini
                                Cuando comencé a diseñar este espectáculo con voces del destierro, le pedí                                  poemas a Dante. Entre otros me envió éste escrito en el 2000. Me                                  sonó a un tango, con esa mezcla de Buenos Aires y Barcelona que tenemos                                  los exiliados en este lugar  del mundo.
 
Ir a Programa
 
 
Navegación
 
En las mansas corrientes de tus manos
y en tus manos que son tormenta
en la nave divagante de tus ojos
que tienen rumbo seguro
en la redondez de tu vientre
como una esfera perpetuamente inacabada
en la morosidad de tus palabras
veloces como fieras fugitivas
en la suavidad de tu piel
ardiendo en ciudades incendiadas
en el lunar único de tu brazo
anclé la nave.
                                        Navegaríamos,
                        si el tiempo hubiera sido favorable
 
                                                Cristina Peri Rossi. Lingüística general (1979)
 
                                Cristina Peri Rossi escribe imágenes que resumen años:
                                "Para que yo pudiera amarte  
                          tuve que huir en barco de la ciudad donde nací
                                  y tú resistir a Franco"
                               
Ir a Programa
 
 
 
El cordón de la vereda
 
Hoy volví a hacer ese camino
con su esquina y su portón,
los patios de malvón
y ese olor tan tristón de los jazmines.
Caminé como ayer por la vereda:
¨si me caigo del cordón
tendré novia y serás vos¨
y la suerte me empujaba al empedrado.
Y llegué a la casa del tejado
para abrir la puerta de madera
y pasar junto al jarrón
y mirar por la ventana las violetas,
la cocina, los dos mates,
el sillón con su mantita
y el gatito en el diván.
Todo igual y veinte años,
vos no estás para charlar,
yo quizás nunca volví
y, tal vez, sea un adiós sin acabar.
Hoy la menta y el cedrón se hicieron míos
como ayer en la canción
que cantaste en el balcón
con los ojos atrapados por el frío.
Caminé por el cordón de la vereda:
¨Si me caigo tengo novia
y la novia serás vos.¨
Esta vez no me caí...maldita suerte!
                                                           Gabriel Alejo Jacovkis
 
                                De pibes jugábamos a caminar, correr, por el cordón de la vereda (el                                  bordillo de la acera). El resto de los chicos de la barra nos gritaban: "¡El                                  que se cae tiene novia!" Entonces, ironías de la edad, tener novia era la                                  prenda. Este valsecito nació del recuerdo de este juego, de aquel barrio y de                                   tantas otras cosas...
 
Ir a Programa
 
 
 
Quiero creer que estoy volviendo
 
Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo
con mi peor y mi mejor historia
conozco este camino de memoria
pero igual me sorprendo
 
hay tanto siempre que no llega nunca
tanta osadía tanta paz dispersa
tanta luz que era sombra y viceversa
y tanta vida trunca
 
vuelvo y pido perdón por la tardanza
se debe a que hice muchos borradores
me quedan dos o tres viejos rencores
y sólo una confianza
 
reparto mi experiencia a domicilio
y cada abrazo es una recompensa
pero me queda / y no siento vergüenza /
nostalgia del exilio
 
en qué momento consiguió la gente
abrir de nuevo lo que no se olvida
la madriguera linda que es la vida
culpable o inocente
 
propios y ajenos vienen en mi ayuda
preguntan las preguntas que uno sueña
cruzo silbando por el santo y seña
y el puente de la duda
 
 
me fui menos mortal de lo que vengo
ustedes estuvieron / yo no estuve
por eso en este cielo hay una nube
y es todo lo que tengo
 
tira y afloja entre lo que se añora
y el fuego propio y la ceniza ajena
y el entusiasmo pobre y la condena
que no nos sirve ahora
 
nosotros mantuvimos nuestras voces
ustedes ya curaron sus heridas
empiezo a comprender las bienvenidas
mejor que los adioses
 
todos estamos rotos pero enteros
diezmados por perdones y resabios
un poco más gastados y más sabios
más viejos y sinceros
 
vuelvo y pido perdón por la tardanza
se debe a que hice muchos borradores
me quedan dos o tres viejos rencores
y sólo una confianza
 
vuelvo / quiero creer que estoy volviendo
con mi peor y mi mejor historia
conozco este camino de memoria
pero igual me sorprendo.
 
vuelvo de buen talante y buena gana
se fueron las arrugas de mi ceño
por fin puedo creer en lo que sueño
estoy en mi ventana
                                            Mario Benedeti. Geografías (1984)
 
                                  Es la geografía de la nostalgia, los sueños, el exilio y el desexilio. Es lo posible                             del país lejano. El regreso de alguien que nunca será el que se fue. A quien                             ahora le toca tener nostalgia del exilio.

Ir a Programa

                              

A Blas de Otero le robé el nombre del espectáculo de este poema, que también musicalizó Paco Ibáñez. Aunque no lo recite, es como si lo hiciera, por el sentido que sus versos tienen en ...nos queda la palabra

 

EN EL PRINCIPIO

Si he perdido la vida, el tiempo,
todo lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la, voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los ojos para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero


Principal    Espectáculos     Yaraví      Revista    Mp3     Enlaces    Contactos